¿Cada cuánto deberías hacerte pruebas de infecciones de transmisión sexual si tienes una vida sexual activa?

¿Cada cuánto deberías hacerte pruebas de infecciones de transmisión sexual si tienes una vida sexual activa?

Hablar de salud sexual también es hablar de prevención. Y aunque muchas personas piensan en las pruebas de infecciones de transmisión sexual (ITS) únicamente después de una relación de riesgo, no necesitas esperar a tener síntomas o una preocupación para hacerte un chequeo.

Si tienes una vida sexual activa, conocer tu estado de salud sexual puede ayudarte a tomar decisiones informadas, cuidar tus relaciones y detectar oportunamente una infección cuando está presente.

Además, hay algo importante que muchas personas desconocen: puedes tener una ITS y no presentar ningún síntoma. Sentirte bien no siempre significa que no exista una infección.

Entonces, ¿cada cuánto deberías hacerte pruebas de ITS?

La respuesta depende de tu edad, prácticas sexuales, número de parejas, antecedentes y posibles exposiciones. No existe una frecuencia única para todas las personas, pero sí hay situaciones en las que hacerte un chequeo sexual debería estar dentro de tus prioridades de prevención.

¿Qué son las ITS y por qué es importante hacerte pruebas?

Las infecciones de transmisión sexual (ITS)  pueden transmitirse durante relaciones vaginales, anales u orales. Entre ellas se encuentran el VIH, sífilis, gonorrea, clamidia, hepatitis B, hepatitis C, herpes y el virus del papiloma humano (VPH), entre otras.

Algunas pueden producir síntomas como lesiones, dolor, ardor al orinar, secreciones o molestias. Sin embargo, también es posible tener una infección sin notar ningún cambio en el cuerpo.

Por eso, las pruebas cumplen un papel importante: permiten detectar determinadas infecciones incluso cuando no existen síntomas y, cuando es necesario, recibir atención y tratamiento oportunamente.

¿Cada cuánto deberías hacerte pruebas de ITS?

No existe un calendario que funcione igual para todas las personas. La frecuencia puede cambiar de acuerdo con tu vida sexual y tus factores de riesgo.

El CDC recomienda que todas las personas entre 13 y 64 años se realicen al menos una prueba de VIH. Para otras ITS, la frecuencia puede ser anual o menor cuando existen determinados factores de riesgo.

Por eso, si tienes una vida sexual activa, un chequeo sexual periódico puede ser una buena forma de incorporar la prevención a tu rutina de salud.

¿Quiénes deberían considerar hacerse pruebas?

Hay algunas situaciones en las que vale especialmente la pena consultar sobre un chequeo de ITS:

·       Si tienes una nueva pareja sexual

Una nueva relación puede ser un buen momento para hablar de salud sexual y conocer el estado de salud de ambos.

No se trata de desconfiar de tu pareja. Se trata de empezar una nueva etapa con información y acuerdos claros sobre protección y prevención.

·       Si tienes varias parejas sexuales o parejas ocasionales

Cuando tienes más de una pareja sexual o parejas ocasionales, puedes estar expuesto a diferentes redes de transmisión. En estos casos, puede ser recomendable realizar pruebas con mayor frecuencia.

Para algunas personas con factores de mayor riesgo, determinadas recomendaciones contemplan pruebas cada 3 a 6 meses.

La frecuencia exacta debe definirse según tus prácticas y situación individual.

·       Si tienes relaciones sexuales sin preservativo

Tener una relación sin preservativo no significa automáticamente que tengas una ITS, pero sí puede representar una posible exposición.

Si ocurrió recientemente, consulta qué pruebas necesitas y cuándo realizarlas, porque cada infección y cada prueba tienen diferentes periodos de ventana.

Y si tienes relaciones sexuales con frecuencia sin métodos de barrera, hablar con un profesional sobre un esquema periódico de pruebas puede ayudarte a mantener un seguimiento de tu salud sexual.

·       Si tuviste una pareja con una ITS

Si tu pareja actual o anterior tiene o tuvo una infección de transmisión sexual, es importante consultar sobre las pruebas que correspondan, incluso si no tienes síntomas.

·       Si tienes síntomas inusuales

Lesiones, secreciones inusuales, ardor al orinar, dolor, picazón u otros cambios en la zona genital, anal u oral pueden tener diferentes causas, pero son razones para consultar y valorar si necesitas pruebas.

·       Si ha pasado tiempo desde tu último chequeo sexual

A veces no existe una situación específica que genere preocupación. Simplemente ha pasado tiempo desde la última vez que conociste tu estado de salud sexual.

En ese caso, también puedes consultar sobre un chequeo.

No necesitas esperar a que algo se sienta mal para cuidar tu salud sexual.

Algunas ITS pueden permanecer sin síntomas durante un tiempo. Esperar a que aparezca una molestia puede significar perder una oportunidad de detectarlas oportunamente.

Por eso, sentirte bien no debería ser la única razón para asumir que todo está bien.

Las pruebas pueden formar parte de tus controles de salud, especialmente cuando tus prácticas o antecedentes hacen recomendable realizarlas.

·       ¿Qué pruebas de ITS necesitas?

No todas las personas necesitan exactamente las mismas pruebas.

La selección puede depender de:

            Tu edad.

            Tus prácticas sexuales.

            El tipo de contacto sexual que hayas tenido.

            Si tienes una pareja nueva, varias parejas o parejas ocasionales.

            Tus antecedentes de ITS.

            Si tu pareja tiene o tuvo una ITS.

            Si presentas síntomas.

            Si existe un embarazo o posibilidad de embarazo, cuando corresponda.

            La zona del cuerpo que estuvo expuesta.

            El tiempo transcurrido desde una posible exposición.

Por ejemplo, después de sexo oral o anal, puede ser necesario considerar pruebas de zonas como garganta o recto, dependiendo del tipo de exposición.

Un chequeo adecuado debe tener en cuenta tu historia y tus necesidades.

Tu salud sexual no depende de tu género

La prevención de ITS es para todas las personas.

Hombres, mujeres y personas de la comunidad LGBTIQ+ pueden necesitar pruebas de ITS. Lo que cambia no es la importancia de la prevención, sino el tipo de exposición, las prácticas sexuales y los factores individuales que deben tenerse en cuenta.

Por eso, no deberíamos asumir qué pruebas necesita alguien simplemente por su género u orientación sexual.

La pregunta correcta es:

¿Qué pruebas de salud sexual son adecuadas para mi situación?

Y esa respuesta puede cambiar a lo largo de tu vida.

Prevenir también es hacerte chequeos

El preservativo sigue siendo una herramienta importante para reducir el riesgo de muchas ITS. También existen vacunas para prevenir algunas infecciones, como el VPH y la hepatitis B, cuando están indicadas.

Pero la prevención no termina ahí. Hablar con tus parejas, conocer tu estado de salud sexual y realizarte pruebas periódicamente cuando corresponda también hacen parte del cuidado.

Información que puede ayudarte a actuar a tiempo, recibir atención cuando sea necesario y cuidar también a las personas con las que compartes tu vida sexual.

¿Hace cuánto fue tu último chequeo sexual?

Si no recuerdas cuándo fue la última vez que te realizaste pruebas de ITS, si tienes una nueva pareja, has tenido una posible exposición o simplemente quieres actualizar tu estado de salud sexual, puede ser un buen momento para consultar qué pruebas necesitas.

En Vitálea encuentras diferentes pruebas para la detección de infecciones de transmisión sexual, para que puedas hacer de tu salud sexual una parte más de tus hábitos de prevención. ¡Conoce nuestros chequeos sexuales! 

No esperes a tener síntomas para cuidar tu salud. Conocerla también es prevenir.